Banner

Últimas Noticias

Blogs

Sensaciones, ¿es eso lo que buscamos en el surf?

Fuente: trickon.com

Qué sensación indescriptible nos invade cuando cogemos una ola hueca, esa que nos obliga a tener que pisar atrás de la tabla para que la punta no se clave en el agua y nos lance hacia delante.Una vez salvado el primer obstáculo, el take-off, hacemos un precioso bottom apoyando ligeramente los dedos de nuestra mano en la pared de la ola, sintiendo toda la velocidad y la fuerza de la misma, mirando hacia delante viendo lo que nos depara esta magnífica ola, el labio se levanta un metro por delante nuestro, nos colocamos en la mitad de la pared, nos agachamos un poco, volvemos a colocar nuestra mano en la pared pero esta vez metemos más profundamente la mano, buscando el frenarnos un poco para que el labio pase por encima de nosotros y ¡ahí está!; un precioso tubo, en una décima de segundo, mi corazón no da abasto, las pulsaciones van a mil, la adrenalina se dispara, es el momento de concentrarse y disfrutar de este mágico instante, estoy rodeado de agua, sólo veo delante mío una salida que se mueve muy deprisa y sé que debo avanzar hacia ella si no me devorará y me lazará a las profundidades. Consigo tras flexionar mis piernas pegar un par de tirones dentro del tubo, con lo que aumento mi velocidad y consigo salir de esta magnífica ola, inclino mi cabeza hacia atrás para quitarme al agua, mis pulsaciones han vuelto a su ritmo normal y ese subidón de adrenalina que tenía hace unos segundos ha desaparecido por completo.

Qué magnifica experiencia ha vivido mi cuerpo, es algo que no puedo explicar y que provoca en mí que vuelva remando al pico para intentar coger otra ola igual o, mejor aún, intentar superar mis limites cogiendo otra ola más grande, buscando una sensación igual o mayor.

Quizás sea esto lo que explica la búsqueda que todo surferos siente dentro de sí. Tenemos ese afán de viajar a sitios remotos en búsqueda de olas perfectas, olas de aguas trasparentes y colores increíbles, donde podamos surfear en traje de baño quitándonos el pesado traje y los escarpines de invierno, buscando esa sensación de comodidad y calor.

Estamos acostumbrados a las olas de nuestras playas, la mayoría de ellas son olas de fondos de arena, lo que provoca que no siempre rompan en el mismo sitio, moviéndose de un lado a otro, cansándonos y gastando nuestras energías teniendo que remar hacia ellas.

Y todo ello con el pesado traje de invierno, con temperaturas en el agua de 12 ó 13  grados, y esto es frío, una sensación más que nos provoca el surfear en pleno invierno en la cornisa cantábrica. O uno de esos días que, conduciendo de camino a la playa, no para de llover, el cielo está cubierto y todo tiene una tonalidad gris, muy apagada y triste.

Llegas a la playa y te encuentras que no hay nadie, está entrando un metro y medio pasado que golpea fuerte y encima, la marea lleva un buen rato bajando, no ves buenas olas pero el invierno está haciendo mella en ti, ya que por el mal tiempo llevas varias semanas sin entrar al agua, decides meterte sólo a probar suerte, nada más entrar te caza una serie de las grandes, intentas hacer una cuchara, te vapulea como a un muñeco, abres los ojos bajo el agua, lo ves todo oscuro, frío y solitario, el corazón se te encoge y vienen a tu mente las peores pesadillas de feroces mandíbulas abriéndose y acercándose a ti, sales del revolcón y te cae otra ola encima la cual vuelve a machacarte, sales a la superficie y caes rendido, ese día el mar te gana la partida y decides salirte e irte a casa, eso sí, con tu autoestima un poco baja.

Ésta es otra de esas sensaciones, sensaciones muy diferentes a las primeras de gozo, superación personal y alegría, estas otras son todo lo contrario, son de un desánimo total.

Otra sensación fuerte en el surf es la que se sientes ese día en el que todo el mundo habla en la playa, de la previsión que da internet para dentro de unos días; resulta que el swell que viene va a ser muy violento y parece que muy grande. Todos los surfers de olas grandes se preparan. Empieza una carrera loca por tener todo el material a punto, las motos de agua si vas a hacer Tow-in, las tablas, etc.

Si vas a surfear remando la ola, empiezas a buscar gente que ese día te acompañe para entrar contigo. Toda esta preparación hace que tengamos una sensación de incertidumbre y de miedo, sabes a lo que en pocos días te vas a enfrentar, y tienes claro que hay que estar para intentar coger una de las olas mas grandes de ese día.

El día antes del gran swell ya estás en tu playa habitual viendo la crecida del mar, laincertidumbre de cómo estará el gran día te inquieta aún más y ves que las condiciones van a ser duras, lo que te provoca un nudo en el estómago, esa noche los nervios están a flor de piel y no se duerme bien.

Tras tres o cuatro día esperando el gran swell, invadido por la sensación de incertidumbre, por fin llega el gran día; mientras conduces para llegar al spot, por la carretera te asaltan varias preguntas; ¿cómo estará de grande?, ¿qué tabla tendré que coger, el 8,0 o el 8,6?, estás intranquilo pensando en lo que te puedes encontrar.

Al llegar al parking puedes ver que el mar esta bastante movido, ves series de unos cuatro metros, el corazón se te acelera y las pulsaciones se te disparan imaginando donde estarás dentro de unos minutos. Mientras te pones el traje y andas por la arena viendo las olas, los nervios invaden todo tu cuerpo y un escalofrío te recorre todo el cuerpo.

Cuando llegas al pico intentas controlar la situación mientras observas las olas tan grandes que entran, tras varios días pensando en este swell ha llegado el momento, te encuentras cara a cara con el swell, te decides y empiezas a remar tu primera ola, todos tus sentidos se agudizan, tu remada es fuerte, miras hacia atrás y todas las sensaciones que tu cuerpo puede sentir en este preciso instante se disparan, sobre todo la adrenalina. También te invade el miedo, si consigues coger esta primera ola bien, bajarla, y correr por ella hasta el final, todo irá bien, la sensación  de velocidad y de triunfo es brutal.

Remas hacia el pico para probar suerte con otra ola pero sin bajar la guardia; siempre puede entrar una serie más grande de lo normal y cazar a todo el mundo, la presión y la tensión del cuerpo en estos baños es increíble.

Si por lo contrario, en vez de triunfar en tu primera ola, calculas mal la distancia al remarla, o te metes demasiado dentro bajándola sin poder pasar la sección que te tira por delante, entonces te caes, la ola te arrastra durante un buen rato y entonces te hace pasar unos segundos debajo el agua de auténtica angustia por la falta de aire.

Todos tus baños te producen diversas sensaciones; de frustración, fatiga, miedo, incertidumbre, triunfo, alegría, etc.

Y aún así después de  buenas o malas experiencias como éstas, seguimos  adelante, seguimos yendo, día tras día, a la playa en busca de esas olas que nos proporcionen algún tipo de sensación.

  • Título: Sensaciones, ¿es eso lo que buscamos en el surf?
  • Posted by:
  • Fecha: 4:36 PM
  • Etiquetas:
  • Comentarios

0 Comentarios

Top